En el complejo ecosistema de la comunicación política, las crisis no siempre son culpa de quien las comunica, pero sí son su responsabilidad. El reciente mensaje del presidente Luis Abinader al pueblo dominicano, motivado por el conflicto en Irán y su impacto en los precios del petróleo, es un caso de estudio ideal para entender la Teoría Situacional de Comunicación de Crisis (STC) de Timothy Coombs.
1. El diagnóstico: una crisis de “tipo víctima”
Según Coombs, el primer paso de un estratega es determinar cuánta responsabilidad atribuye el público a la organización (en este caso, al Gobierno). El discurso establece que la República Dominicana es una “economía muy abierta e integrada al mundo” y que el origen del problema está a miles de kilómetros: en el Estrecho de Ormuz.
Al detallar que por allí transita el 20% del petróleo mundial, el Gobierno utiliza una estrategia de encuadre (framing) para posicionarse como una “víctima” de las circunstancias globales. Esto reduce la atribución de responsabilidad interna y protege la reputación de la administración frente a aumentos inevitables.
2. Información de instrucción y adaptación
Una comunicación de crisis efectiva debe indicar qué hacer y cómo gestionar la situación emocional. El mensaje cumple con ambos requisitos de la STC:
- Instrucción (qué hacer): Se plantea una “responsabilidad compartida”, sugiriendo el trabajo remoto para empresas y la optimización del consumo de combustible por parte de los ciudadanos.
- Adaptación (manejo psicológico): El presidente adopta un tono de franqueza y serenidad. Al reconocer que “será necesario asumir ciertos sacrificios”, reduce la incertidumbre, principal detonante del desorden social.
3. La estrategia de refuerzo (bolstering)
Coombs plantea que, en momentos de tensión, es clave recordar fortalezas previas para generar confianza. El discurso dedica una parte relevante a resaltar activos del país:
- Reservas internacionales superiores a los 16,000 millones de dólares.
- Diversificación energética, incluyendo el control de precios en Punta Catalina y contratos de gas asegurados.
- Experiencias previas de gestión, como la pandemia y la crisis logística global.
4. La promesa de protección como ancla
El peso estratégico del mensaje recae en las acciones concretas. Para evitar que una crisis de “víctima” evolucione hacia una crisis de “gestión”, el Gobierno anuncia medidas proactivas:
Eficiencia fiscal: Identificación de 10,000 millones de pesos reasignados sin aumentar el gasto total.
Subsidios estratégicos: 1,000 millones de pesos destinados a fertilizantes y mantenimiento del precio del GLP para hogares vulnerables.